{"version":"1.0","provider_name":"QuizViajero","provider_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog","author_name":"@solesantos2","author_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/author\/solesantos2\/","title":"Cr\u00f3nicas de Tanzania, Primer d\u00eda de Safari | QuizViajero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"gINAXXVT2C\"><a href=\"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/cronicas-tanzania-primer-dia-safari\/\">Cr\u00f3nicas de Tanzania, Primer d\u00eda de Safari<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/cronicas-tanzania-primer-dia-safari\/embed\/#?secret=gINAXXVT2C\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abCr\u00f3nicas de Tanzania, Primer d\u00eda de Safari\u00bb \u2014 QuizViajero\" data-secret=\"gINAXXVT2C\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/quizviajero.com\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/bloggeroqv-2.jpg","thumbnail_width":1280,"thumbnail_height":716,"description":"Tanzania, para sorpresa de muchos, tiene muchos parecidos con otros lugares que ya conocemos. Ya hemos probado algunas de sus comidas en Brasil, tal vez podamos comparar el color del mar con aquel de Tulum, Stone Town puede recordarnos a Doha&#8230; Pero el safari&#8230; El safari es una experiencia incomparable. Safari, en swahili, significa viaje. Y no hay palabra m\u00e1s adecuada. No es una excursi\u00f3n, ni un paseo, ni un tour. Es un VIAJE, como el de las drogas alucin\u00f3genas, dice la RAE. Un viaje a una dimensi\u00f3n que no conocemos, que no pudimos haber experimentado en otro lugar que no sea \u00c1frica. Nuestra estad\u00eda fue de tres d\u00edas y dos noches. Salimos desde Arusha alrededor de las 7am y llegamos al \u201cairstrip\u201d de Ndutu cerca de las 9am, previa parada en Lake Manyara y de ver el Kilimanjaro y el Ngorongoro Crater desde el avi\u00f3n. Y las comillas no son casuales. Es una \u201cbanda limpia\u201d, no es un aeropuerto. Tan s\u00f3lo un pedazo de tierra sin \u00e1rboles, con un poco de grava, aunque no est\u00e1 garantizada la ausencia de hienas o de \u00f1us, ya que no hay un cerco, ni reja ni nada que divida la naturaleza del \u201caeropuerto\u201d. All\u00ed estaba Nathan, nuestro gu\u00eda durante los tres d\u00edas, esper\u00e1ndonos con su camioneta impecable (c\u00f3mo hace para tenerla tan limpia con la tierra que hay?), nuestros mantos masai de un rojo intenso, la heladerita llena de bebidas frescas y unas galletitas caseras para darnos la bienvenida. Nathan nos propuso hacer un breve game drive antes de ir al campamento y all\u00e1 fuimos, listos para encontrarnos con la naturaleza, con la esperanza de ver alg\u00fan bicho grande, aunque sea a lo lejos. Se me siguen poniendo los pelos de punta de tan s\u00f3lo pensar que a los 5\u2019 minutos de dejar el \u201caeropuerto\u201d nos empezamos a encontrar con unos pajaritos azul brillante (superb sterling) y s\u00f3lo minutos despu\u00e9s&#8230; los elefantes. Mam\u00e1 elefante con toda su familia, incluso un beb\u00e9 de unos 3 o 4 meses paseando por la savana y el chiquito jugando con las ramitas enroscandolas con su trompa (todav\u00eda no interpret\u00f3 que mam\u00e1 las come, pero la imita igual). Pocos kil\u00f3metros y minutos despu\u00e9s nos encontramos con una manada de leones descansando a la peque\u00f1a sombra de un peque\u00f1o arbusto. Unos 7 u 8 leones durmiendo pl\u00e1cidamente. Detuvimos la camioneta para sacar algunas fotos y una leona se levant\u00f3 y se dirigi\u00f3 lentamente hacia nuestra camioneta. Par\u00e1lisis total. Nathan nos indicaba que no nos movi\u00e9ramos y que no habl\u00e1ramos fuerte. M\u00e1s par\u00e1lisis. La leona se acomod\u00f3 a la sombra de la camioneta (no, no nos quer\u00eda comer, quer\u00eda sombra) y se durmi\u00f3. Despu\u00e9s de no respirar durante algunos minutos y varias fotos despu\u00e9s, decidimos contiuar el viaje. Se asust\u00f3 cuando pusimos la camioneta en marcha y se fue en busca de sombra de otra camioneta. S\u00ed, as\u00ed de cerca se ven estos grandes gatitos. Durante el viaje, nos cruzamos con cientos de cebras y \u00f1us siguiendo el camino del agua y buscando comida para pasar el verano. De all\u00ed al campamento, con mi ansiedad por encontrarme con el lugar donde iba a dormir las siguientes dos noches y, fundamental, el ba\u00f1o! Ten\u00eda terror de que se pareciera al campamento de la primaria, ese donde pasabas fr\u00edo y ten\u00edas que caminar como 500 metros para llegar al ba\u00f1o que, con suerte, ten\u00eda agua, ni que pensar en agua caliente. Nada m\u00e1s alejado a mi recuerdo. Nos alojamos en Olakira, un campamento m\u00f3vil, que sigue a la migraci\u00f3n. En el verano est\u00e1 en el Serengeti South, ya que por all\u00ed pasa la migraci\u00f3n de \u00f1us y cebras, que van juntitos y mezclados como si fueran todo lo mismo. Si bien las habitaciones son carpas, son enormes! Tienen sommier, un cuarto contiguo con el ba\u00f1o y agua caliente a demanda (les ped\u00eds \u201cmajimoto\u201d -agua caliente- y te llenan una especie de mini pelopincho que cuelga de la carpa para la ducha caliente). En la carpa hay incluso un escritorio, dos sillones, una mesita&#8230; Es una habitaci\u00f3n pero con paredes de lona. Super c\u00f3moda. No hay calefacci\u00f3n ni refrigeraci\u00f3n. La ventilaci\u00f3n es natural a trav\u00e9s de los mosquiteros y a la noche calientan la cama con bolsas de agua caliente porque, s\u00ed, se pone fresco a la noche. Almorzamos en la carpa-comedor, Nathan nos propuso descansar un rato en la carpa-lobby y alrededor de las 3 de la tarde salimos a hacer nuestro segundo game drive del d\u00eda. Por la tarde, nos encontramos con jirafas comiendo pl\u00e1cidamente en el medio del camino, a las que esperamos que terminaran para poder avanzar, no sin antes sacar mil fotos. Nathan nos cont\u00f3 que hab\u00eda una leona que hab\u00eda tenido cr\u00eda y nos propuso ir a buscarla. All\u00e1 fuimos. Y la encontramos. Ah\u00ed estaba junto con su hermana y una presa en un refugio de arbustos, donde los cachorros estaban protegidos. Apenas si se pod\u00edan ver, ten\u00edan 3 o 4 d\u00edas de vida y a\u00fan no hab\u00edan abierto los ojos. Pero ya se los pod\u00eda escuchar maullando y llamando a su madre. Dejamos a la reciente madre en paz y seguimos andando. En el camino nos encontramos con dos hermanos cheetah, indecisos entre cazar o dormir. Finalmente, buscaron un matorral donde se enroscaron (como hacen los gatos) y se dispusieron a dormir. Ya estaba cayendo el sol y en el parque no est\u00e1 permitido quedarse luego de las 18.30hs, por lo que Nathan nos sugiri\u00f3 que volvi\u00e9ramos al campamento. Cuando llegamos nos encontramos con un bondfire, un fog\u00f3n con muchas sillitas alrededor para que todos los hu\u00e9spedes comparti\u00e9ramos nuestras experiencias del d\u00eda, una barra donde preparaban bebidas fr\u00edas y calientes, con o sin alcohol, y una suerte de parrillita donde preparaban \u201calgo para picar\u201d. No pude evitar experimentar los vinos sudafricanos que, modestia aparte, no le hacen sombra a los nuestros. Al ratito nos llamaron a comer y compartimos la cena y nuestras an\u00e9cdotas del d\u00eda con los dem\u00e1s hu\u00e9spedes y los gu\u00edas. Finalmente, a"}