{"version":"1.0","provider_name":"QuizViajero","provider_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog","author_name":"@matute_btn","author_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/author\/matute_btn\/","title":"Diario de un nativo Villa Gesell \u2013 Argentina | QuizViajero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"iwfuR6lgSh\"><a href=\"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/diario-de-un-nativo-villa-gesell-argentina\/\">Diario de un nativo Villa Gesell \u2013 Argentina<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/diario-de-un-nativo-villa-gesell-argentina\/embed\/#?secret=iwfuR6lgSh\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abDiario de un nativo Villa Gesell \u2013 Argentina\u00bb \u2014 QuizViajero\" data-secret=\"iwfuR6lgSh\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/quizviajero.com\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/bloggeroqv-gessell.jpg","thumbnail_width":1280,"thumbnail_height":640,"description":"Despert\u00e9 de golpe y sorprendido por los temblores. Me qued\u00e9 unos momentos quieto para ver si no se trataba de alg\u00fan sue\u00f1o malintencionado ya que, al acercarse la \u00c9poca, las pesadillas suelen atacar a diario como una advertencia. No vaya a ser cosa que no estemos preparados. Al ver que el sue\u00f1o no era el culpable de las vibraciones, me cambi\u00e9 r\u00e1pido y ajust\u00e9 el chaleco. Asegurando el gorro escarlata y con el b\u00e1culo en la espalda abr\u00ed la puerta dejando entrar la luz del sol. La aldea era un caos y sospecho que me hab\u00eda quedado dormido. Por la calle principal corr\u00edan varios empujando los carros que cargaban hojas, ramas y troncos con el fin de cubrir entradas y ocultar las ventanas. A diario varios veraneantes sospechaban de nuestra existencia cuando en la oscuridad titilan luces que no pertenecen a sus faroles. Corr\u00ed hasta el \u00e1rbol principal donde ya todos se agolpaban para obtener sus tareas y designaciones. Era costumbre que el Consejo de Antiguos determinara que har\u00eda cada uno para sobrellevar sin dificultades la \u00c9poca marcada por el calor. Aquellos que dominan la magia suelen dirigirse a los caminos para remover la tierra y evitar que nuestros pasos llamen la atenci\u00f3n. Los que poseen habilidades para hablar con los \u00e1rboles se encargan de negociar a\u00f1o tras a\u00f1o la forma de las ramas y la orientaci\u00f3n de las hojas. Siempre hay que hacer todo lo posible para que la aldea quede oculta a los ojos b\u00e1rbaros. Uno de los grupos m\u00e1s reconocidos de la sociedad eran los Mensajeros. Muchos de nosotros ansi\u00e1bamos crecer para lograr formar parte de esta selecta organizaci\u00f3n que establece contacto con aldeas vecinas a lo largo de la costa. Intuyo que mi juventud hac\u00eda que no tuviera hasta hoy un rol preponderante en los trabajos de \u00c9poca. Sin embargo, esta vez, uno de los Antiguos me se\u00f1al\u00f3 y me pidi\u00f3 algo que me hizo temblar de pies a cabeza. Ten\u00eda que dar la se\u00f1al. Ten\u00eda que asegurar el inicio. El Antiguo se acomod\u00f3 la barba y toc\u00f3 la punta de mi b\u00e1culo para darme la orden. Sin dudarlo, sal\u00ed a toda velocidad rumbo norte. Ra\u00edces, piedras, caminos, pasto, arena y m\u00e9danos pasaban bajo mis pies mientras los \u00e1rboles aplaud\u00edan mi carrera. Cuando el bosque comenzaba a quedar atr\u00e1s me cruc\u00e9 con los primeros veh\u00edculos que ya formaban filas y las risas de los extranjeros se hac\u00edan notar. La \u00c9poca daba claras se\u00f1ales de su inicio pero ten\u00eda que llegar al punto de aviso cuanto antes. Una vez que el bosque dej\u00f3 de dominar el paisaje supe que estaba cerca. La sorpresa fue impactante, el Muelle se met\u00eda mar adentro con los p\u00e1jaros a su alrededor buscando alimento. Fueron segundos de asombro, gir\u00e9 la vista y ah\u00ed estaban. Se abr\u00edan ah\u00ed, primer\u00edsimas y solitarias. Hab\u00eda sombrillas. Levant\u00e9 el b\u00e1culo al cielo y lo hice girar. El viento se hizo m\u00e1s fuerte, las olas crecieron con su fuerza y la temperatura subi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s. Ten\u00eda que huir con prisa sin dejar de dar un salto r\u00e1pido sobre un cartel que indica \u201cVilla Gesell\u201d, una costumbre antiqu\u00edsima. No pod\u00eda dejar que la emoci\u00f3n de un simple duende arruine la ilusi\u00f3n de toda la \u00c9poca. &nbsp; Por\u00a0@matute_btn"}