{"version":"1.0","provider_name":"QuizViajero","provider_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog","author_name":"@AllySotton","author_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/author\/allysotton\/","title":"Nos sobran motivos para amar a Roma | QuizViajero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"9pySTjLc8O\"><a href=\"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/nos-sobran-motivos-amar-roma\/\">Nos sobran motivos para amar a Roma<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/nos-sobran-motivos-amar-roma\/embed\/#?secret=9pySTjLc8O\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abNos sobran motivos para amar a Roma\u00bb \u2014 QuizViajero\" data-secret=\"9pySTjLc8O\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/quizviajero.com\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/bloggeroqv.jpg","thumbnail_width":1280,"thumbnail_height":716,"description":"\u201c\u00a1Oh Roma! \u00a1Mi pa\u00eds! \u00a1Ciudad del alma!\u201d (Lord Byron, 1788-1824) &nbsp; Por all\u00e1 por el 2012, recib\u00ed este art\u00edculo en mi correo electr\u00f3nico: http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1478096-veinte-motivos-para-amar- En el mismo, la gente del diario La Naci\u00f3n suger\u00eda 20 motivos para amar a Roma. Y con mi amiga Piluchita (aka @Pili0909) r\u00e1pidamente concluimos que la intenci\u00f3n era buena pero que se hab\u00edan quedado cortos. Bien intencionada Ginevra Visconti, la autora. Pero se qued\u00f3 re-corta. Que digo corta, cort\u00edsima. Si en el 2012 pens\u00e9 eso, imag\u00ednense ahora, con dos viajes m\u00e1s en mi mochila a la Ciudad Eterna. \u00bf20 motivos? TODOS los motivos. Nos sobran motivos, como dijo Sabina. As\u00ed que aqu\u00ed reformulo una viej\u00edsima entrada de mi blog There and Back Again, para ir agregar m\u00e1s motivos para amar a Roma. Como buena #Romaholic \u2013 no que #Florencia no me guste \u2026 \ud83d\ude1b Dejo los 20 que sugiere el art\u00edculo. Y empiezo a sumar con el motivo de mi amiga Pili (#21), y lo dejo abierto para que el que quiera, agregue y agregue. Y si bien el uso de n\u00fameros romanos en la enumeraci\u00f3n de Ginevra era apropiado, como yo creo que nuestra lista ser\u00e1 ENORME, me paso a los otros, que no me acuerdo c\u00f3mo se llaman. \u00a0 Nos sobran motivos para amar a Roma: 1-20. Los de Ginevra Visconti, que no est\u00e1n nada mal! El heladito gusto baccio, saboreado al lado de la Fontana di Trevi. La tierrita hist\u00f3rica-contempor\u00e1nea que se pega a tus pies en el Foro. Los incre\u00edbles puestos de frutas y verduras. La foto del muchacho sentado en la Fontana di Trevi (cualquiera de ellos \u2013 yo encontr\u00e9 al m\u00edo). Los colores de los laureles en flor en la ruta desde el aeropuerto al centro de la ciudad. El Cristo Redentor de Michelangelo en Santa Mar\u00eda sopra Minerva, con ese taparrabos dorado. Los diminutos ascensores en los que luch\u00e1s para acomodar valija, bolso de mano, y el propio cuerpo. La belleza \u2026 de los carabinieri. La novia de turno y su s\u00e9quito, siempre presentes. Esos \u00e1rboles cuyo nombre aparentemente no sabr\u00e9 jam\u00e1s. La omnipresencia de Bernini y sus obras maravillosas. Las capillitas ubicadas cerca de San Juan de Letr\u00e1n (Capella dei Sante Vergini e Capella dei Santi Martiri) El Trastevere. Todo. Enterito. Especialmente al caer la noche. La Via Bonghi. Ese bloque de piedra con forma de pie gigante que encontr\u00e9 por ah\u00ed Los mini-colectivos que circulan en la Villa Borghese El se\u00f1or de los pantalones amarillos rabiosos \u2013 ese, que siempre aparece. Las inscripciones perdidas por ah\u00ed, en las piedras del Coliseo. Las terrazas floridas. La pizza de Pizza en Trevi. Los carteles publicitarios con sus correspondientes bicicletas. El conmovedor arte de las Galer\u00edas Borghese. El sabor refrescante de la Birra Peroni. Las iglesias \u2013 seas o no religios@. El atardecer en el Quirinale. Ese cartel sobre Romulo y un jard\u00edn, perdido en el Trastevere. Las Vespas. El rinconcito en el que se ubica el restaurante Arcano, per mangiare e sognare. La Scala dell&#8217; Arce Capitolina. Esas im\u00e1genes religiosas que aparecen en las esquinas. Las marcas de los dedos de Plut\u00f3n en el cuerpo de Proserpina. El bullicio de la Piazza della Rotonda a la noche. La diversi\u00f3n garantizada en la Villa Borghese: patines, bicicletas, triciclos \u2026 El azul del cielo y los rayos de luz que se filtran a trav\u00e9s del \u00f3culo del Pante\u00f3n. Las trattorias y sus coloridos manteles de papel. El griter\u00edo de los romanos, tan griter\u00edo de los argentinos. La Termini, que es horrible, pero es la Termini. Los sabros\u00edsimos y TAN escasos ravioli de L&#8217;Antica Birreria Peroni, en la Via Marcello. El se\u00f1or que casta\u00f1as tostadas en la piazza de la Fontana di Trevi. Y la dejo ah\u00ed porque me faltan varias visitas para seguir buscando mis propios motivos. #quantoseibellaroma &nbsp; Por @AllySotton"}