{"version":"1.0","provider_name":"QuizViajero","provider_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog","author_name":"QuizViajero","author_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/author\/ladipalma\/","title":"Un viaje al interior a trav\u00e9s del Camino Dos Faros | QuizViajero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"84YfR26tMU\"><a href=\"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/viaje-al-interior-traves-del-camino-dos-faros\/\">Un viaje al interior a trav\u00e9s del Camino Dos Faros<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/viaje-al-interior-traves-del-camino-dos-faros\/embed\/#?secret=84YfR26tMU\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abUn viaje al interior a trav\u00e9s del Camino Dos Faros\u00bb \u2014 QuizViajero\" data-secret=\"84YfR26tMU\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/quizviajero.com\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/quizviajero.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/bloggeroqv-abuela.jpg","thumbnail_width":1280,"thumbnail_height":640,"description":"Mi infancia estuvo colmada\u00a0de relatos de tierras y lugares legendarios. Mi abuela se encarg\u00f3 de ense\u00f1arme con amor, cada tarde, un pedacito de su historia en su Galicia amada. Y el Camino Dos Faros nos ilumin\u00f3 en las siestas\u00a0en las que no me pod\u00eda dormir porque quer\u00eda que me siguiera contando esos recuerdos fant\u00e1sticos&#8230; &nbsp; Corr\u00eda el a\u00f1o 2000 y con 15 a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos comenzaba a tomar forma el sue\u00f1o de mi vida: viajar con mi abuela, ese ser maravilloso que hizo que mi infancia fuese la m\u00e1s feliz del mundo, a conocer los lugares que con un nivel de detalle me describ\u00eda cada tarde en la que dormir la siesta era una excusa para que me cuente todo de su amada Tella\u00a0-el pueblito gallego en el que hab\u00eda nacido y al que siempre a\u00f1oraba con volver- y esos sitios hermosos entre monta\u00f1as y mar que me resultaban tesoros imaginarios. El destino, caprichoso, me la arranc\u00f3 poco antes y sent\u00ed que el mundo se ca\u00eda. Sin embargo, los a\u00f1os pasaron y con la madurez lleg\u00f3 la idea de emprender ese viaje de vuelta a los recuerdos, a mis ra\u00edces, a mi esencia que me hac\u00eda tanta falta. Como si la posibilidad de encontrarme con esos lugares que mi coraz\u00f3n conoc\u00eda, me permitiesen hacer el camino que juntas hab\u00edamos so\u00f1ado. Y doce a\u00f1os m\u00e1s tarde de lo planeado, me lleg\u00f3 la chance, en mi primer viaje trasatl\u00e1ntico, de conocer esos lugares legendarios que sent\u00eda tan m\u00edos. Continuos dejavues y sensaciones de ya haberlo visto me atravesaron. Los minutos previos al aterrizaje fueron m\u00e1s que eternos para m\u00ed. Los recuerdos me inundaban, la expectativa me llevaba el coraz\u00f3n a dos mil. Mil sensaciones encontradas. Y nervios. Y ansiedad. Mi familia gallega, t\u00edos, primos, me abrieron las puertas de sus casas y sus corazones de par en par. As\u00ed llegamos a la Coru\u00f1a y ya una t\u00eda me esperaba para dormir en su casa por la noche y pasar una de las veladas m\u00e1s divertidas de mi vida. Despu\u00e9s de d\u00e9cadas, volv\u00ed a probar comidas que no me gustaban como un gesto de amor y gratitud, y esa noche dorm\u00ed con la paz de sentir que estaba en el lugar donde m\u00e1s quer\u00eda estar. &nbsp; Me llev\u00f3 al primero de los Faros del Camino, \u00edcono gallego, la Torre de H\u00e9rcules, que se erig\u00eda ante nosotros d\u00e1ndome la bienvenida en pleno atardecer dorado. La Torre de H\u00e9rcules es el faro romano m\u00e1s antiguo del mundo y que a\u00fan sigue en funcionamiento. La ma\u00f1ana siguiente, emprendimos el camino monta\u00f1oso, lleno de paisajes preciosos y en cada curva resonaba la voz de mi abuela. &nbsp; Antes de llegar al pueblo, bajamos en la playa de arenas blancas que tanto ella me recordaba cada vez que me nombraba el mar \u00abten\u00edamos las playas m\u00e1s blancas y fr\u00edas del mundo\u00bb. Y yo, me las imaginaba de nieve. &nbsp; Otra t\u00eda me recibi\u00f3 en su casa por algunas noches y toda la familia me fue pasando a buscar para conocer los lugares que ya estaban grabados a fuego en mi memoria incluso antes de conocerlos. Sin embargo, mi primo Jos\u00e9 Manuel fue el responsable de llevarme a hacer ese viaje al interior de los recuerdos que ven\u00edan m\u00e1s v\u00edvidos con cada kil\u00f3metro recorrido. Juntos atravesamos la Costa da Morte, recorrimos el Camino dos Faros, comenzando por el Faro de Laxe, con una vista maravillosa a una bah\u00eda azul de ensue\u00f1o. El Faro es muy sencillo y es una r\u00e9plica exacta de otro, el Faro Roncudo, que pertenece a Corme, cuyo entorno de piedras y rocas es totalmente opuesto.\u00a0 M\u00e1s tarde, llegar\u00edamos al Faro de Punta da Barca en Mux\u00eda. Situado en un entorno incre\u00edble, junto al Santuario de la Virgen de la Barca, en uno de los puntos m\u00e1s hermosos e impactantes de todo el recorrido. El atardecer nos regal\u00f3 su color dorado en las flores silvestres amarillas y la record\u00e9 tanto m\u00e1s porque en ese sitio hay una piedra que, seg\u00fan la leyenda, si se pasa nueve veces por debajo, se curan todas las enfermedades de espalda y ri\u00f1ones. Siempre me dec\u00eda \u00ablo primero que tenemos que hacer, es ir a pasar por la piedra de Os Cadr\u00eds\u00bb. &nbsp; El paso por el Faro de Punta Nariga creo, fue el m\u00e1s impresionante. El Faro en s\u00ed, es el m\u00e1s trabajado de todos, y el que ofrece las mejores vistas. Ubicado en lo alto del Monte Nariga, pertenece al Concello de Malpica. Es el m\u00e1s moderno de todos y fue construido en los a\u00f1os 90. Desde arriba, uno tiene la sensaci\u00f3n de encontrarse sobre un barco atracado entre las rocas; y una curiosa pero hermos\u00edsima escultura corona la estructura. Es llamada \u00abEl Atlante\u00bb. Finalmente, llegamos al punto m\u00e1s remoto de Galicia: Finisterre. El lugar donde todo termina. Donde termina la tierra para dar paso al mar que ruge con potencia y desaf\u00eda la fortaleza de los marinos. El lugar en el que los peregrinos de Santiago queman sus ropas como \u00faltimo gesto hacia el Santo. El lugar que alberga el \u00faltimo faro del maravilloso Camino. Hoy en d\u00eda se sabe que no es el lugar m\u00e1s occidental de Galicia, pero la tradici\u00f3n lo ha convertido en el final del Camino. &nbsp; Apenas llegamos y nos asomamos al acantilado, sent\u00ed una fuerza en el pecho que el coraz\u00f3n se me sal\u00eda. Mezclado con una paz que nunca hab\u00eda sentido. Y ah\u00ed Jos\u00e9 Manuel, mi Virgilio en esos d\u00edas, me dijo: \u00abno me creer\u00edas si te dijera que nunca vi el mar tan calmo, nunca vi en mi vida un d\u00eda como \u00e9ste.\u00bb Me llev\u00f3 a un peque\u00f1o refugio de madera donde hab\u00eda un bar de no m\u00e1s de tres por tres, con una hermosa ventana al oc\u00e9ano. Me compr\u00f3 una coca y me dijo: \u00absi\u00e9ntate ah\u00ed\u00bb, se\u00f1alando un banquito de madera junto a la ventana. Cuando vino, se sent\u00f3 en frente m\u00edo y respirando hondo solt\u00f3: \u00aben este exacto sitio estuvo sentada hace unos 15 a\u00f1os tu abuela."}