
Los esteros del Iberá: línea directa con la naturaleza
Los Esteros del Iberá son un conjunto de lagos, lagunas, canales, bañados, pantanos y embalsados. La reserva natural ocupa una superficie de 1.300.000 hectáreas y está situada en la provincia de Corrientes. Las propuestas turísticas se han desarrollado en la Colonia Carlos Pellegrini, que se encuentra dentro de la reserva natural del Iberá, a 120 kilómetros de la ciudad de Mercedes. En la colonia viven alrededor de mil personas. Hasta 1983, la mayoría de los habitantes se dedicaban a la caza de animales y al comercio de pieles. En 1983 se creó la reserva natural Iberá y se prohibió la caza. Desde entonces, los pobladores se volcaron a actividades relacionadas con el turismo. “A los 30 días de la publicación de este decreto todos los empleados civiles y militares, incluso los jefes, los oficiales de milicia, los seculares y eclesiásticos que por cualquier título gocen de sueldo, pensión o asignación del tesoro público, traerán un distintivo de color punzó, colocado visiblemente en el lado izquierdo sobre el pecho.” Maximiliano, guía de la excursión y conductor de la lancha, nos cuenta que el ave Amblyramphus holosericeus es conocida como el Federal porque el colorado intenso de las plumas que cubren su cabeza y su pecho recuerda a la divisa rojo punzó, cuyo uso fue instaurado por aquel decreto de 1832 firmado por Juan Manuel de Rosas. También nos explica que la Garza Toro recibe ese nombre porque emite un chillido más de toro que de ave. Mientras le sacamos fotos a un ejemplar que está casi pegado a la lancha, Maxi nos dice que el Yacaré crece lento, vive mucho y que, a diferencia de los carpinchos, suele andar solo. Nos sorprende escuchar que toda esa masa de agua que nos rodea no recibe afluencia de ningún río, sino que se mantiene y aumenta de volumen a fuerza de lluvias. Los Esteros del Iberá son un conjunto de lagos, lagunas, canales, bañados, pantanos y embalsados. La reserva natural ocupa una superficie de 1.300.000 hectáreas y está situada en la provincia de Corrientes. Las propuestas turísticas se han desarrollado en la Colonia Carlos Pellegrini, que se encuentra dentro de la reserva natural del Iberá, a 120 kilómetros de la ciudad de Mercedes. En la colonia viven alrededor de mil personas. Hasta 1983, la mayoría de los habitantes se dedicaban a la caza de animales y al comercio de pieles. En 1983 se creó la reserva natural Iberá y se prohibió la caza. Desde entonces, los pobladores se volcaron a actividades relacionadas con el turismo. Curiosamente, los primeros guardaparques eran excazadores, que fueron designados por su vasto conocimiento geográfico del lugar, de la flora y de la fauna y de los trucos de cazadores y pescadores. “De ladrones a policías”, nos dice Bruno, uno de los primeros guardaparques, ya retirado, que ahora nos guía en una cabalgata, mientras tenemos que levantar los pies porque los caballos hunden sus patas en un bañado. Celina -mi amada concubina- y yo, fuimos en micro desde Retiro a Mercedes, y en combi desde Mercedes hasta Carlos Pellegrini. De los 120 kilómetros de este último tramo, 80 son de ripio. En la colonia, hay varias hosterías y posadas. Nosotros contratamos el alojamiento, con pensión completa para tres días y tres noches, y cuatro excursiones. La mayoría de las hosterías ofrecen este tipo de paquetes y, si se busca un poco, se consiguen precios más que razonables. A orillas de la laguna Iberá está el camping municipal, que es muy bonito y que está muy cuidado, donde se emplaza el muelle. Las excursiones incluyen caminatas diurnas y nocturnas, paseos en lancha y cabalgatas. Según nos han dicho, Carlos Pellegrini recibe mucha gente en vacaciones de invierno y los fines de semana largos. Si tienen la posibilidad de pedir un algún día en el trabajo y alargar un fin de semana estándar van a recibir atención casi exclusiva en las posadas y en las excursiones. La mayoría de las posadas tienen pileta, lo cual ayuda a mitigar el calor si van en verano. Durante las épocas de altas temperaturas, las excursiones se programan lejos del mediodía. Como imaginarán, el protector solar y el repelente de mosquitos no pueden faltar (aunque había muchísimos menos mosquitos de los que habíamos imaginado). En el pueblo se corta la luz con cierta frecuencia. Si bien existe un generador que alimenta a toda la colonia en esas ocasiones, más de una vez hay baches energéticos. Si uno va dispuesto a desconectarse, no necesariamente es un problema. Iberá significa “aguas brillantes” en guaraní y, en palabras de Celi, es como una unidad del manual Santillana de Ciencias Naturales en la vida real. Algunas recomendaciones: Si van en micro, recordar que el viaje siempre se hace más corto de noche. Procurar que no quede mucho tiempo muerto entre la llegada a Mercedes y la salida desde allí hacia Carlos Pellegrini. En este punto, hay dos opciones: una combi (más económica) o una 4 x 4 (más cara). En las hosterías de los Esteros recibirán información más precisa acerca de estos servicios de la que aparece en internet. Si van en auto y son medio “franelitas”, recordar el tramo de ripio. Si van en avión, no sé qué decirles. Es una buena idea hacer alguna de las excursiones en lancha a la tardecita y ver la puesta del sol en la laguna. O levantarse temprano para disfrutar del amanecer. Esto último no está chequeado. ¡Sacar muchas fotos! Es un lugar ideal para los que gustan de la fotografía. Por @echipaulenas