Autor: @marilaucanz

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50 años y un viaje en familia

Surgió hace 8 meses, cuando planeábamos la fiesta de 50 años de mi marido. El tiene la suerte o no (según como se lo mire) de viajar frecuentemente por trabajo, pero su mayor deseo era viajar en familia y recorrer esos destinos que tanto le habían gustado junto a nosotros. Y así fue. El sorteo era Disney (por tercera vez) o Europa por vez primera. La elección fue  Europa. Tambien se sumo a la gira un amigo de mi marido y su mujer que también cumple 50 años próximamente. Gracias a esta hermosa comunidad pude obtener datos y consejos, que fueron el punto de partida de esta aventura. Después de encontrar un super precio en KLM, comenzó la búsqueda de alojamiento, algo caro cuando somos 5, asi que la opción fue sin dudarlo AIRBNB, y no nos equivocamos! Partimos el 5/4 a Londres, llegamos un dia antes por el paro del 6/4 por lo que nuestra primer noche la pasamos en Premmier Inn de Covent Garden, un hotel lindo, moderno, sin grandes lujos pero con lo necesario para descansar placenteramente. El primer dia recorrimos los lugares cercanos ya que teníamos que tomar posesión del departamento. Trafalgar Square, Barrio Chino, Oxford Street. Por la tarde, llegamos a nuestro hogar en Londres, 3 pisos por escalera sobre el pub “The Round House”, me sentí  Bridget Jones! Un departamento en pleno covent garden, con vista al Market desde la ventana del living. No podríamos haber elegido mejor lugar. Nuestro itinerario: Picadilly, Buckingham, Abadia de Wentminster, London Eye de noche (hermoso), Kensigton y los vestidos de Diana, Catedral de San Pablo a la que solo la vimos de afuera porque la suma de los tickets se nos hacían cuesta arriba, pero encontramos al lado mesa de ping pong y un super jenga gigante que nos entretuvo a nosotros y varios transeúntes por más de media hora. Como nos acompañaba un fanático de fútbol lo llevamos de sorpresa al Chelsea y tomamos el tour. British Museum, todos los puentes de Londres, Tower of London, Big Ben, muchos parques y mucha caminata y por supuesto la foto en Abbey Road y la estación 9 3/4. El primer dia, nos perdimos de noche por la ciudad, gracias al GPS llegamos a las 10 de la noche después de estar caminando desde las 8 de la mañana. Fue la experiencia que nos llevo al dia siguiente a Charing Cross a buscar nuestras Oyster Cards, lo que recomiendo de sobremanera. Todas las noches buscaba el recorrido que teníamos planeado y buscaba generalmente un bus (mi marido no es amante del subte) que nos llevara a destino y también fue una buena manera de conocer la ciudad.  Tomamos también el tour en barco, y asi conocimos la historia de algunos edificios históricos, hicimos una parada intermedia en Greenwinch, visitamos el mercado, almorzamos y volvimos al pie del London Eye para subirnos de noche y ver Londres iluminada. Me enamore de Londres, de la elegancia de la gente, sobre todo de los hombres, de la ciudad, del sistema de transporte, de sus parques, de la gente haciendo before,during and after office en la puerta de los PUB, acodados con su cerveza o su vaso de vino. La variedad gastronómica. De sus calles que nunca son rectas o perpendiculares. De los cantantes callejeros. Partimos a Amsterdam, ciudad que nos partió la cabeza. Desde sus canales que atraviesan la ciudad, hasta el super aeropuerto que pasa por sobre la autopista. Las bicicletas que parecen en un enjambre que campanitas que anuncian su paso. Los postes de carga eléctricos para los autos. Los parquímetros solares. La ciudad donde todo esta permitido, y que nadie se sale del marco de la ley.  Donde las flores colorean las calles. Donde las bicis quedan estacionadas en todas las puertas de las casas sin candados ni cadenas. Paramos nuevamente en apartamento, el de Dorinne, hermoso, frente al  ZOO.  Ya al mediodía y después de almorzar frente a la plaza, mi marido, conocedor de la zona, nos llevo “sin querer” a la zona roja en la vuelta de la primer esquina. El se encargaba de que mi hijo menor no se diera por enterado de lo que ocurría a su alrededor, mientras el resto nos reíamos/asombrábamos de lo que veíamos ( de todas maneras volvimos de noche solo los adultos). Visitamos el museo de Van Gogh, tomamos el tour por los canales, y caminamos mucho la ciudad. Una pena que habían instalado un parque de diversiones frente al Palacio, por lo que no hubo manera de tomarle fotos de frente. La anécdota, nuestro amigo insistía en ir a tomar un café a la noche,  en esos coffe shop que te muelen el café en el instante decía…cuando nos quisimos meter en un coffee shop y nos envolvieron los aromas de la marihuana salimos espantados!! Para sumarle emoción al viaje, partimos de Amsterdam a Brujas en tren.  Mas alla de los nervios de los hombres del grupo por el miedo a equivocarse de estación, fue una experiencia que recomiendo. Brujas, su centro cívico, es un cuento de hadas, mi marido que lo había visitado hace mas de 10 años atrás lo encontró muy cambiado, con muchos negocios de todo tipo que no estaban antes. Pasamos la noche en el hotel BLABLA, en el centro cívico. Recorrimos la ciudad, probamos platos típicos y comimos todos los chocolates que nuestro cuerpo permitió. Al mediodía siguiente nos esperaba nuevamente el tren rumbo a Paris. Hicimos transbordo en Bruselas, y nos tomamos el Thalys en primera clase, que recomiendo totalmente!! Con WIFI a bordo, servicio de refrigerio y azafata. Llegamos a la tarde a Paris, a Paris Nord. Y desembarcamos en la aventura UBER. FANTASTICO!!! Al ser 7 personas, nos ayudo muchísimo a movernos. Unas VAN super comodas donde nos permitían viajar 7, aunque el servicio figuraba para 6. Paramos en el departamento de Christine, todos juntos, los 7. Super amplio y ubicado a 4 cuadras de Champs ELysee y del Arco del

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