No sé si sabían pero existe una cosa llamada el «El Síndrome de París» y lo voy explicar citando un artículo de la revista Muy Interesante pero podría ser de miles de publicaciones que dicen exactamente lo mismo:

«Una docena de turistas japoneses al año tienen que ser repatriados de la capital francesa después de ser víctimas del «síndrome de París». Se trata de un trastorno identificado hace veinte años por el psiquiatra Hiroaki Ota que aparece cuando un nipón que viaja a la capital francesa observa fuertes contrastes entre sus expectativas y la realidad parisina y sufre una crisis nerviosa. Los educados turistas japoneses que llegan a la ciudad son incapaces de separar la visión idealizada de la ciudad creada a partir de películas como Amelie, de la realidad de una moderna y bulliciosa metrópolis y del rudo carácter de los franceses, a veces bastante groseros.

La embajada japonesa tiene una línea telefónica disponible las 24 horas para los turistas que padezcan de este severo «shock cultural» y pueden ofrecerles tratamiento hospitalario de emergencia si es necesario.»

Muchas cosas me suenan raras sobre esta explicación generalizada:

-«Una docena de turistas japoneses». Una docena? jajaja no sé. Raro

– Japoneses? sólo los japoneses vieron Amelie? raro

– La embajada tiene una línea abierta las 24hs. Para los 12 japoneses al año? y si por ejemplo en abril ya fueron 12 los japoneses atendidos por el Síndrome de París, pueden usar la línea para otra cosa hasta fin de año? Raro

 

Más allá de todo esto me parece un gran invento Hirokara Ota el término «Síndrome de París» porque creo que realmente existe y lo creo por 2 razones:

 

1- me parece lógico

 

2- siempre que hice encuestas sobre ciudades del mundo París aparece en los primeros puestos como la más linda pero también aparece primera indiscutida en la más sobrevalorada, la que más desilusión generó, la más fea del mundo y varios ítems del estilo.

 

Respecto al primer punto «me parece lógico» me refiero a que es muy cierto que lo largo de la historia París debe ser la ciudad más idealizada a nivel cultural e incluso romántico. Desde ser «La Ciudad Luz», la ciudad de dónde provienen los bebés, la ciudad sinónimo de amor, de glamour y de diez mil sinónimos de connotaciones de belleza además de todas las películas que la muestran hermosa y perfecta, series de televisión, libros, pinturas, etc.

 

Es lógico que vayamos a París la primera vez en nuestras vidas con las expectativas por las nubes y lo cierto es que a pesar de ser hermosa (en mi opinión), no es la perfección que nos metieron en la cabeza desde que nos trajo la cigüeña. 

 

A veces sucia, bastante desordenada, gente poco amable, lugares que dan miedo transitar, y en especial, y para mi esto es lo más importante e inextensible de todo, TIENE LAS VEREDAS MÁS FEAS DE TODAS LAS CIUDADES DEL MUNDO. En serio, presten atención si andan por París: las veredas son de asfalto. Me resulta inentendible para una ciudad que supuestamente cuida su estética.

 

En definitiva lo que pienso es que si no queremos sufrir el Síndrome de París, sugiero bajarle las expectativas antes de ir, en lo posible bajarlas lo más que se pueda. Si lo logran se van a enamorar.

 

Caso contrario tengan a mano el teléfono de la Embajada de Japón. Ellos sabrán qué hacer con ustedes.

 

QV